Lecturas recomendadas XV (abril 2018)

Como la lista esta vez ha quedado bastante variada y casi todos los títulos están disponibles en español, espero que encontréis alguno que os llame la atención lo suficiente como para darle una oportunidad:

. The Circus of Dr. Lao / El circo del doctor Lao, de Charles G. Finney: Esta novelita corta publicada en 1935 es un clásico de culto de la literatura fantástica y una auténtica delicia. El argumento casi ni llega a serlo, puesto que la obra se limita a describir la llegada del circo del título a Abalone, un pueblecito de Arizona, que durante unas horas va a romper la monotonía de la vida de los habitantes del mismo. El circo es en realidad un bestiario en miniatura de criaturas fantásticas: una sirena, una quimera, un unicornio… Al frente está el doctor Lao, un peculiar chino capaz de narrar maravillosas historias llenas de magia e imaginación sobre los distintos miembros de su troupe. El libro se cierra con un detalladísimo epílogo en el que se completa la información ofrecida en la obra sobre hasta el último personaje aparecido o mencionado en la misma. Un epílogo tan original y rebosante de humor como el resto de la obra. Yo la he leído en inglés, pero existe una edición en español publicada por la editorial Berenice.

. Marsuf, el vagabundo del espacio, de Tomás Salvador (Doncel): Es muy posible que este fuera el primer libro de ciencia ficción que leí en mi infancia y, tras su relectura, me alegro de que así fuera, dado que me parece una obra deliciosa e ideal para descubrir el género. Marsuf es un astronauta ciego, bebedor e indisciplinado, convertido en una especie de amuleto para las naves en las que viaja, y protagonista del puñado de historias que componen este fix-up. Seguro que hay bastantes lectores que consideran que los años no le han sentado bien a este libro, que en algunos momentos es demasiado sentimental e incluso retrógrado, pero me temo que no me cuento entre ellos y que yo he vuelto a disfrutar enormemente con su lectura.

. Fiesta en la madriguera, de Juan Pablo Villalobos (Anagrama): Tochtli, un niño hijo de un narcotraficante mexicano, vive con su padre en un palacio aislado del resto del mundo con la única compañía de un par de guardaespaldas, un tutor y algún que otro sirviente. Su gran afición por los sombreros es tan solo superada por su gran sueño: tener un hipopótamo enano de Liberia. Tochtli nos irá narrando en primera persona su día a día, incluido un viaje a Liberia para conseguir el soñado hipopótamo. La realidad un tanto desvirtuada al pasar por el filtro de los ojos del niño junto con el estilo de Villalobos imitando esa voz infantil consiguen un efecto a un mismo tiempo escalofriante (aquí hay violencia, sangre, políticos corruptos, armas…), grotesco y desopilante. Una novela corta que se lee en un suspiro y que me ha dejado con muchas ganas de leer más de este autor mexicano.

. Señor, apiádate de mí, de Leo Perutz (Debate): Es posible que alguno de vosotros conozcáis mi debilidad por este autor nacido en Praga en 1882, con el que inauguré esta serie de entradas de recomendaciones. En esta, su única colección de cuentos, de nuevo da muestras de su buen hacer. Un hombre convencido de que su bebé es el Anticristo, un herido de guerra cuya vida se verá marcada por la repetida lectura de un único periódico durante su convalecencia, la historia de un matemático cuyo final parece un cruce entre los de Galois y Fermat (no olvidemos que el propio Perutz trabajó la mayor parte de su vida como matemático en una compañía de seguros), y así hasta nueve historias estupendas que demuestran que, aunque no se prodigara en ellas, a Perutz se le daban tan bien las distancias cortas como las largas.

. The Dreams of Cardinal Vitorini and Other Strange Stories, de Reggie Oliver (Tartarus Press): Un puñado de inquietantes relatos muy bien escritos ideales para todos aquellos que disfrutéis con la literatura de fantasmas y weird. En estos cuentos encontramos casas encantadas, espectros diversos (una monja, actores de teatro…), un cardenal de la Inquisición italiana obsesionado con una secta, un programador de juegos de ordenador demasiado volcado en su trabajo, objetos encantados… Además de varias colecciones de cuentos en la línea de este volumen, Reggie Oliver es autor de varias obras de teatro y ha trabajado como actor y como director teatral, lo que posiblemente explique que en varios de estos cuentos los sufridos protagonistas sean los miembros de compañías itinerantes de teatro, un ambiente que el autor parece conocer muy bien.

. Inquisiciones peruanas, de Fernando Iwasaki (Páginas de Espuma): Aunque esta editorial se centre en los libros de relatos, este libro no lo es estrictamente, ni siquiera es ficción, puesto que el autor se basa en diecisiete casos verídicos (aunque algunos puedan no parecerlo) de los investigados por la Inquisición peruana durante los siglos XVI y XVII (beatas voladoras, monjas endemoniadas, íncubos…). Los fragmentos de textos auténticos de la época se entremezclan con los irónicos comentarios del autor componiendo una obra muy divertida (algo habitual en Iwasaki) que permite desde vislumbrar cómo era la sociedad peruana de la época a aprender alguna receta de cocina de esta gastronomía gracias a la meticulosidad y el amor por el detalle de aquellos inquisidores.

. El abismo verde, de Manuel Moyano (Menoscuarto): Una novela de aventuras que homenajea implícita y explícitamente a clásicos como Conrad o H. Rider Haggard. Un joven sacerdote es destinado a un pueblecito perdido en la selva amazónica cercano a unas ruinas ancestrales. Los embrutecidos habitantes del lugar guardan un secreto que él se empeñará en descubrir. A pesar de que el final me ha parecido un tanto precipitado, el libro consigue su objetivo de crear inquietud y mantener enganchado al lector con una trama sencilla y unos ambientes desasosegantes con reminiscencias de los autores ya mencionados junto con otros como Lovecraft o Verne.

. Indian Country, de Dorothy M. Johnson (Valdemar, traducción de José Menéndez-Manjón): No acostumbro a leer demasiada literatura del Oeste, por lo que es la primera obra que leo de esta autora que al parecer es una figura clave dentro de este género. Esta recopilación de relatos tiene algunos francamente interesantes y, como además incluye aquellos en los que se basan las películas El hombre que mató a Liberty Valance y Un hombre llamado caballo, seguro que resulta de gran interés tanto para aficionados al cine como a los wésterns literarios, aunque creo que puede ser disfrutada por cualquier lector, incluso si no está incluido en ninguna de estas dos categorías.

 

Y termino con un par de recomendaciones cinematográficas. Dentro de la 15ª Muestra SyFy dedicada al cine fantástico celebrada recientemente en Madrid tuve oportunidad de ver un par de películas que, sin ser ni de lejos obras maestras, creo que tenían el suficiente interés como para que su visionado merezca la pena. Por una parte, A Day, película coreana del director Cho Sun-Ho, un thriller que transcurre en una especie de Día de la Marmota. Y The Cured, película irlandesa del director David Freyne, una nueva vuelta de tuerca al género de zombies, en este caso como parábola de la reciente y conflictiva historia del país.

Anuncios
Publicado en Recomendaciones, Varios | Etiquetado , , , , , , , , | 1 Comentario

Amor Vincit Omnia, de K. J. Parker

K. J. Parker es un escritor al que ya tuvimos el placer de tener por aquí con El matadragones de Merebarton en la segunda temporada del blog, cuando todavía se desconocía quién se escondía detrás de ese pseudónimo. En 2015, tras diecisiete años de secreto, por fin el escritor británico Tom Holt reconoció que él era K. J. Parker. Tom Holt ha publicado bajo su verdadero nombre varias novelas históricas y numerosas obras de fantasía humorística. Y, a pesar de haber descubierto su identidad oculta, sigue mantenido una doble carrera bien diferenciada, por lo que el autor del cuento que hoy tengo el placer de presentar es de nuevo K. J. Parker, no Tom Holt.

Amor Vincit Omnia se publicó por primera vez en 2010, primero en la revista australiana Andromeda Spaceways Inflight Magazine, y unos meses más tarde en Subterranean Online. Asimismo fue incluido en las recopilaciones de lo mejor de ese año editadas tanto por Jonathan Strahan como por Rich Horton, y en la recomendabilísima primera colección de cuentos de K. J. Parker, Academic Exercises (Subterranean Press).

Gran parte de los relatos de fantasía de K. J. Parker (incluso aquellos en los que los elementos fantásticos son mínimos) tienen conexiones entre sí al desarrollarse en un mismo mundo alternativo de aire medieval en el que destaca un peculiar sistema de magia basado en las “formas”. Sin embargo, todos ellos se pueden leer en cualquier orden y de manera independiente y, aunque tal vez se disfrutan más cuando ya se tienen ciertas nociones previas sobre ese mundo secundario (religión centrada en el Sol, instituciones como el Studium, territorio dividido en algo similar a ciudades-estado…), se entienden y disfrutan plenamente incluso si ese no es el caso.

Espero que este segundo relato de K. J. Parker os anime a continuar descubriendo a este autor, aunque, por desgracia, tenga que ser en inglés, dado que ni siquiera sus dos obras galardonadas con el premio Mundial de Fantasía están traducidas al español. Esperemos que alguna editorial decida ponerle remedio pronto. 😉

Y antes de pasar al cuento tan solo quiero expresar mi enorme agradecimiento a K. J. Parker, que, no solo me ha autorizado a publicar este segundo cuento, sino que ha tenido la paciencia de contestar amablemente a todas las dudas que le he planteado sobre la traducción del mismo. Thanks a million, K.  J.!

ACTUALIZACION I: Ya tenéis disponibles para descargar desde aquí el fichero con los formatos para ebook (EPUB, FB2 y MOBI). Mil gracias a Johan y Jean por su colaboración en estas labores.

       Descargar Amor Vincit Omnia DOC
         Descargar Amor Vincit Omnia PDF

 

Amor Vincit Omnia

K. J. Parker

Por lo general, lo difícil era conseguir que los testigos hablasen.

«… se limitó a caminar calle abajo, mirando los edificios, y estos empezaron a arder. No, él no hizo nada, ni agitar los brazos ni nada por el estilo, solo… no sé cómo decir, los miró…»

En esta ocasión, lo difícil era conseguir que cerrasen el pico.

«… clavó la mirada en el viejo, y a este la cabeza se le empezó como a arrugar y encoger, como cuando estrujas un trozo de papel para hacer una bola. Tan solo lo miró, con pinta de enfadado, bueno, o sea… como si el abuelo le hubiera pisado, y entonces la cabeza…»

El observador tomaba notas mientras escuchaba, «Usque Ad Peric; ¿Unam Sanc (dos veces)? ¿¿Mundus Verg?? variante». También asentía con la cabeza y profería vagos sonidos de conmiseración y pesar mientras trataba de evitar que su repugnancia se evidenciara. No obstante, el olor le molestaba: a carne quemada, que por desgracia huele bastante parecido a un asado (al de cerdo, en concreto), lo cual era un incordio porque se había perdido el almuerzo; y a hueso quemado, que es simple y llanamente repulsivo. El bigote le iba a apestar a humo dos días, por mucho que se lo lavara con cuidado. Interrumpió al testigo para preguntarle sobre un punto: cuando hizo desaparecer a la vieja, ¿se vio un breve resplandor o…?, ¿no? No, no pasa nada. Y anotó, «¿Choris Anthrop, pero sin luz? ¿Strachylides?».

Aunque el testigo continuaba hablando, él había cerrado los ojos, «… y entonces Thraso, el del molino, se le acercó por detrás y le disparó por la espalda, y no pasó nada, y entonces se giró muy, muy despacio y señaló a Thraso con el dedo, y Thraso…».

El observador frunció el ceño y alzó la mano para interrumpir al testigo.

—¿No sabía…?

—¿El qué?

—¿No sabía que estaba allí? Ese hombre… —Para los nombres era negado—. El molinero. ¿No sabía que el molinero estaba allí?

—No, Thraso se le acercó sin apenas un ruido siquiera. Le disparó por la espalda a diez pasos. La saeta debería haberlo atravesado y haber salido por el otro lado. Y como iba diciendo, entonces se giró y…

—¿Estás seguro? ¿No lo oiría o se volvería a mirar?

—Estaba demasiado ocupado. Haciendo que a Cartusia se le cayera la cabeza solo con mirársela. Y entonces es cuando Thraso…

—¿Estás completamente seguro?

—Sí.

El testigo continuó hablando de lo que a todas luces a él le parecía importante, pero que en realidad no aportaba nada nuevo. Él se desconectó de la voz y trató de escribir la palabra, pero le resultó sorprendentemente difícil obligarse a ello. Cuando por fin lo consiguió, le quedó como un garabato apenas legible, como si la hubiera escrito con la mano izquierda:

«¿Lorica?»

∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞

—Huelga decir que Unam Sanctam —dijo el Chantre (con Genasio recostado en la silla, las manos cruzadas sobre la barriga, en su pose de «tengo mejores cosas que hacer»)— es utilizado con frecuencia por los no iniciados, al ser la fórmula verbal indefinida y, de hecho, a menudo varía de unos expertos a otros. Del mismo modo, Usque ad Periculum también es corriente en estos casos, por el mismo motivo. Son expresiones de frustración y rabia intuitivas y básicas, por supuesto, emociones fuertes que… [No se vayan todavía, aún hay más…]

Publicado en Fantasía, Relatos | Etiquetado , , , , , | 3 comentarios

Érase una vez un pueblo…, de Eliza Victoria – Especial ultracortos VII

Eliza Victoria es una escritora filipina autora de varias novelas y numerosos cuentos y poemas. Varias de estas obras han ganado o han sido finalistas de prestigiosos premios literarios en su país, entre los que destaca el Philippine National Book Award, con el que fue galardonada su novela Dwellers. Sus relatos han aparecido en numerosas antologías y revistas, tanto filipinas como estadounidenses, y parte de ellos se han recopilado en sus dos colecciones de cuentos.

Érase una vez un pueblo… (Once in a Small Town) se publicó por primera vez en Very Short Stories for Harried Readers (Milflores 2007), antología editada por Vicente Garcia Groyon que recopilaba más de 40 relatos flash fiction de escritores filipinos. También fue incluido en A Bottle of Storm Clouds (2013), una de las dos colecciones de la propia Eliza, y en la antología Fantastic Stories of the Imagination: People of Color Flash Anthology (2017). Aunque el tema no sea especialmente original, las menos de mil palabras de este muy emotivo cuento consiguen que no se olvide fácilmente. Espero que os animéis a leer esta primera muestra de literatura filipina que tenemos en Cuentos para Algernon y que os guste.

Y, antes de pasar a lo que realmente importa, tan solo me queda agradecer a Eliza que me haya permitido tener aquí el que creo es su primer relato traducido al español, aunque esperemos que no sea el último. Thanks a million, Eliza!

ACTUALIZACION I: Ya podéis descargar desde aquí el fichero ZIP con el cuento en los formatos para ebook (EPUB, FB2 y MOBI).

                     Descargar Érase una vez un pueblo… DOC
                                  Descargar Érase una vez un pueblo… PDF

Érase una vez un pueblo…

Eliza Victoria

… al que todos los muertos regresaron. Cuando los vecinos del lugar, jóvenes o viejos, desmejorados y atribulados, abrieron la puerta tras ser despertados por los ladridos de los perros, se encontraron una imagen con la que habían soñado desde el mismo día de su abandono: sus seres queridos, limpios e incólumes, plantados sonrientes en el porche. Hijos, hijas, madres, padres, primos: todos volvieron, en perfectas condiciones, como si nunca hubiesen estado muertos, como si nunca hubieran acontecido los sucesos que los habían matado.

Los que habían fallecido en un incendio tornaron con la piel tersa. Los cuerpos de los que habían sido abatidos por balas no mostraban orificios de proyectiles. Los pocos que habían muerto en sucesos variados —una caída desde lo alto de las escaleras, un accidente de automóvil en una carretera sin iluminación, una fuerte descarga eléctrica— no presentaban heridas que pudieran siquiera llevar a pensar que tales tragedias se hubiesen producido. Incluso a los niños —fallecidos por palizas, falta de cuidados o juegos que habían acabado mal— se los veía indemnes. Ninguno olía a tierra de cementerio ni tenía restos de ella bajo las uñas. Hola, padre. Hola, madre. Hola. ¿Por qué has tardado tanto? ¿Qué hay para cenar?, preguntaron, como si tan solo volvieran de un recado. No se acordaban de su muerte. [No se vayan todavía, aún hay más…]

Publicado en Especial ultracortos (flash-fiction), Especiales, Muertos vivientes, Relatos, Relatos especial ultracortos, Terror | Etiquetado , , , | 12 comentarios

Carta, de Tim Pratt – Especial ultracortos VI

Tim Pratt… bueno, teniendo en cuenta que esta ya es la sexta vez que tenemos a esta autor por aquí, creo que ya no me quedaría nada por decir sobre él de no ser porque recientemente ha publicado su primera novela encuadrable dentro de la space opera, The Wrong Stars, primera entrega de una trilogía. Así que me limitaré a recordaros que, si os gusta su ficción breve, podéis contribuir a que Tim siga escribiendo cuentos apoyando su Patreon: por un dólar al mes, recibiréis una docena de cuentos nuevos de Tim al año. Os aseguro que no es un mal negocio.

Carta (Letter) es un texto que creo únicamente está incluido en su colección The Complete Stories of Tim Pratt (So Far). Con sus trescientas y pico palabras, es el cuento más corto publicado hasta el momento en el blog, pero espero que, aunque os sepa a poco, este pequeño regalo de San Valentín os guste. Por cierto, hoy es también el día idóneo para releer el poema de Tim publicado aquí hoy hace exactamente cuatro años, Romance científico.

Vaya por último mi enorme agradecimiento para Tim, por la amabilidad y generosidad que ha demostrado en todo momento hacia este blog, como demuestra el hecho de que esta ya sea su sexta aparición en el mismo, y ojalá que no la última. Thanks a million, Tim!

                                         Descargar Carta DOC
                                Descargar Carta PDF


 
 

Carta

Tim Pratt

Querida Leanne:

Ya sabes que siempre que perdía alguna cosa me decías que mirara bajo el sofá, porque noventa y nueve de cada cien veces ahí es donde la iba a encontrar. Y encima solía funcionar: con los gemelos, el mando a distancia de la tele, los juguetes de los gatos, mi alianza… con todo. Pasaba el mango de la escoba por debajo y lo que había extraviado salía rodando o traqueteando. Tardé unos días, que dediqué a estar de bajón y tirado por ahí a oscuras sin hacer nada de provecho, pero por fin se me ocurrió buscarte bajo el sofá. Por ahora no he tenido suerte, aunque he encontrado un montón de cosas. Una maleta llena de manuscritos de Hemingway. El cadáver de Amelia Earhart, aquella aviadora desaparecida durante un vuelo. El continente perdido de Lemuria (que menudo desbarajuste me organizó en el salón, y encima ahora tengo lémures corriendo por toda la casa, aunque a ti te gustarían, son incluso más juguetones que los gatos). Me da cierto miedo volver a pasar el mango de la escoba. Supongo que me asusta la posibilidad de que pueda salir rodando tu amor por mí, porque entonces tendré la certeza de que lo perdiste hace ya bastante tiempo. Me imagino tu amor por mí como una enmarañada bola rosa de pelusas y chicles. Que me lo imagine con ese aspecto quizás también sea parte del problema. No sé. De modo que se me ocurrió escribir esta carta y empujarla bien debajo del sofá. Intentaré perderla ahí. A lo mejor donde estás ahora también tienes un sofá y un palo de escoba, y la sacas y me llamas. Voy a escribir mi número de teléfono (nuestro número) por si lo has perdido. Guardaré uno de los lémures para regalártelo cuando vengas. Le voy a poner tu nombre. Ahora en serio, vuelve. Los lémures tienen a los gatos machacados y no sé qué hacer. Te necesito.

Un beso.

Larry

 

Copyright © 2013 Tim Pratt

De la ilustración, Copyleft Pedro Belushi

Publicado en Especial ultracortos (flash-fiction), Especiales, Fantasía, Fantasía cotidiana, Relatos, Relatos especial ultracortos | Etiquetado , , | 10 comentarios