Lecturas recomendadas XXVIII (septiembre 2022)

Tras la entrega anterior dedicada a lecturas exclusivamente «de película», recupero la normalidad y vuelvo a recomendar un poco de todo. Espero que encontréis alguna obra que os resulte de interés.

. We Are Happy, We Are Doomed, de Kurt Fawver (Grimscribe Press, 2021): Si la anterior colección de relatos de Fawver ya me encantó (y así os lo conté aquí), creo que esta incluso me ha parecido mejor. Extraños, absurdos, fascinantes, originales, sombríos, divertidos… todos esos adjetivos y muchos más son aplicables a los cuentos de este volumen. Varias de las historias (entre las que se cuentan las que posiblemente sean mis favoritas: “Pwdre Ser” y “Shale Creek”) se centran en pequeñas comunidades en principio ordinarias, de no ser porque algo inexplicable y extraordinario forma parte de su aparente normalidad o irrumpe en ella de improviso. Y están narradas en primera persona del plural, con lo que se logra ese mismo efecto tan peculiar que ya experimentamos en Colecciones especiales. Con elementos que traen a la memoria a grandes referentes del género (desde Lovecraft a Shirley Jackson, pasando por Kafka y Ligotti), creo que este libro fascinará a los amantes de la literatura weird. En mi caso, es cierto que ha habido dos o tres relatos que me han dejado algo más fría, pero los demás me han atrapado y mantenido en vilo hasta el último párrafo. Eso sí, si sois de los que os gustan los finales cerrados donde todo quede explicado, ni se os ocurra acercaros a él. Aunque ahora mismo solo está disponible en inglés, la editorial Dilatando Mentes ha anunciado que va a publicar alguna de las colecciones de Fawver, así que es posible que en un futuro más o menos cercano se pueda leer en español. Crucemos los dedos. Mientras tanto, la edición electrónica en inglés se puede adquirir aquí pagando la voluntad (sí, lo que oís).

. Cuentos de Perrault (Círculo de Lectores, 1967; traducción Mª Teresa Vernet): Los retellings de los cuentos clásicos están de moda, eso es algo innegable (en este mismo blog tenéis un par de ejemplos: Hermanastra y Esperando a que Bella…). Ahora bien, la lectura de esta recopilación de los cuentos de Perrault originales me ha permitido comprobar que las versiones que conocemos ―suavizadas y edulcoradas, con fragmentos eliminados en unos casos, y en otros con añadidos que cambian por completo la historia― son auténticos retellings de los propios originales (en general, mucho más salvajes y políticamente incorrectos). Así que si queréis leer nuevas versiones de los cuentos de hadas clásicos que nos han contado toda la vida, lo tenéis fácil: volved a los orígenes. Ahora bien, no os recomiendo que esta edición se la leáis a vuestros sobrinitos de corta edad. Yo la disfruté de cría y Barba Azul (con la habitación «con el suelo cubierto de sangre coagulada en la que se reflejaba como en un espejo los cuerpos de varias mujeres muertas») me pareció lo más terrorífico con lo que me había cruzado hasta entonces. Por último me gustaría destacar la excelente traducción, para la que no pesan nada los más de cincuenta años que han transcurrido desde su publicación, y que consigue que estas historias, incluso en sus episodios más truculentos, suenen a auténtico cuento de hadas de los de siempre. Y, como me he quedado con ganas de más, en la pila ya tengo las ediciones equivalentes del Círculo de Lectores de los hermanos Grimm y de Andersen.

. Ni aquí ni en ningún otro lugar, de Patricia Esteban Erlés (ilustraciones de Alejandra Acosta, Páginas de Espuma 2021): Seguimos con cuentos de hadas, pero estos escritos hoy en día. Protagonizados por esos mismos ogros, madrastras, brujas, enanos, espejos y príncipes que podemos encontrar en los relatos de Perrault. En este volumen, los cuentos pueden dividirse en tres grupos: historias cuyos argumentos han sido trasladados hasta nuestros días; retellings de narraciones clásicas; y relatos que no se basan en ningún cuento popular. Aunque mis favoritos se incluyen en estos dos últimos grupos, todo el libro es una auténtica delicia, tanto por las tramas como por la exquisita prosa, que consigue hacernos sentir como si de nuevo estuviéramos leyendo a Perrault o a los hermanos Grimm, eso sí, las versiones originales, que, como ya comentaba antes, son bastante más oscuras y siniestras que las edulcoradas que las han suplantado hoy en día. Y, como guinda del pastel, este es uno de esos libros que merece la pena tener en papel, dado que la edición es preciosa, con unas ilustraciones que lo complementan a la perfección.

. The Shipbuilder of Bellfairie, de M. Rickert (Undertow, 2021): Cuando le comunican que su padre ha desaparecido, Quark —un taxidermista de estatura descomunal y aspecto no muy agraciado— se ve obligado a regresar al pueblecito costero donde creció. Allí se tendrá que enfrentar a los recuerdos de su pasado (un padre no precisamente cariñoso, una madre fallecida cuando él era muy pequeño y a la que ha borrado de su memoria, el acoso del que fue víctima por parte del resto de niños…) y a un pueblo que resulta ser un hervidero de fantasmas. Para colmo, durante su estancia se producen varias muertes entre los habitantes del lugar, y Quark ha sido en todos los casos la última persona que vio con vida a los fallecidos. Este hecho lo convertirá en el sospechoso popular número uno, situación agravada por su amenazador aspecto físico, los ataques que sufre periódicamente durante los que es incapaz de controlar sus actos, y sus importantes lapsus de memoria, que lo convierten en un narrador nada fiable (para el resto de los personajes, para él y para el lector). Una novela poética, muy bien escrita y de difícil clasificación (¿realista?, ¿fantasía?, ¿terror?, ¿weird?, ¿intriga?, ¿policiaca?…), en la que la tensión va creciendo a lo largo de sus 240 páginas en paralelo con la empatía que despierta su inolvidable protagonista, cuyo desconcierto, sufrimiento e impotencia no podemos evitar compartir.

. La capacidad de amar del señor Königsberg, de Juan Jacinto Muñoz-Rengel (Alianza de Novelas, 2021): Siendo por completo distinta a la anterior, esta novela comparte varias características con ella. Por una parte, también es de difícil clasificación, aunque, dado que hay extraterrestres y la humanidad está a punto de extinguirse, supongo que se podría calificar de «ciencia ficción apocalíptica». Sin embargo, en absoluto estaríamos haciéndole justicia, porque es muchas más cosas y, si realmente tuviese que encuadrarla en una categoría, sería en la de «historias con protagonista inolvidable» (sí, justo como la de M. Rickert). Porque el romántico y cuadriculado señor Königsberg ―que tan pronto nos trae a la mente a Bartlebly como al Jack Lemmon de El apartamento o al Jack Nicholson de Mejor imposible― es la estrella absoluta y, a pesar de todos sus defectillos, consigue ganarse nuestro cariño, admiración y simpatía (al menos los míos). Un hombre que odia el cambio, y que de pronto se verá abocado a vivir en un mundo que ha sido puesto patas arriba; que gusta de la soledad, y que tendrá que compartir su vida con unos desconocidos. Pero que, a pesar de todo, seguirá adelante sin traicionar en ningún momento sus principios ni su humanidad (y tampoco a la Humanidad, en el irónico giro final de la historia). Todo esto en 200 páginas, que se leen en un suspiro y con una medio sonrisa casi permanente.

. And Then I Woke Up, de Malcolm Devlin (Tor.com, 2022): No soy demasiado aficionada al subgénero zombi, pero Malcolm Devlin me parece un autor francamente interesante (cuyos relatos ya recomendé hace un tiempo por aquí), de ahí que decidiera darle una oportunidad a esta novela corta, su obra más extensa hasta el momento. Y me alegro un montón, porque Malcolm da un original giro al género que me ha sorprendido y encantado. Como creo que se trata de uno de esos casos en los que cuanto menos se sepa del argumento mucho mejor, tan solo diré que, incluso aunque, al igual que me pasa a mí, ahora mismo no os apetezca demasiado leer historias de apocalipsis, epidemias y muertos vivientes, este libro acaba siendo algo muy distinto a todo eso, ofrece diversas lecturas e interpretaciones, y una interesante premisa que no podría estar más de actualidad. Y es apto incluso para estómagos sensibles.

. Maestro Huidobro, de José Jiménez Lozano (ed. Anthropos, 1999): Huidobro es un hombre corriente, nacido en un pueblecito, del que se marchó bastante joven para estudiar y al que regresó para abrir una escuela tras pasar varios años en el extranjero. Tras su muerte, tres de sus antiguos alumnos nos relatan su historia en esta novela corta que es una joyita. La narración no abunda en grandes hechos dramáticos, pero sí en personajes peculiares y entrañables, y en episodios que encajarían a la perfección en alguna novela de Álvaro Cunqueiro. Todo ello contado con una prosa que es una delicia leer. Creo que es mi primera obra del autor (que recibió el premio Cervantes en 2002 y falleció en 2020), pero me ha dejado con tan buen sabor de boca que seguro que repetiré.

. Kentukis, de Samanta Schweblin (Random House, 2018): Los kentukis son una especie de amorosos muñecos de peluche con forma de distintos animales, con la particularidad de que son controlados a distancia por un total desconocido que, a través de ellos (y de la cámara que incorporan), se cuela en la intimidad de quien ha comprado el kentuki y convive con él. Esto permite que se establezcan relaciones de lo más variadas entre dueños de kentukis y quienes los manejan. La novela nos narra varias de ellas, en capítulos cortos en los que se van alternando las diversas tramas argumentales, algunas de las cuales se limitan a un mero capítulo, mientras que otras se prolongan a lo largo de todo el libro. Esta estructura de collage fragmentado y acumulativo nos va proporcionando —de manera gradual y más o menos en paralelo en todos los arcos argumentales principales— una visión de lo negativo y positivo que podría tener un invento de tales características. Pero creo que lo importante es que el conjunto de todas las historias le permite a la autora explorar temas siempre relevantes como el voyerismo, la soledad, las relaciones personales o cómo los avances tecnológicos nos están robando la intimidad sin que a nadie parezca importarnos demasiado. Personalmente, el final no me ha terminado de convencer, pero a pesar de ello me ha parecido una lectura muy interesante.

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2 respuestas a Lecturas recomendadas XXVIII (septiembre 2022)

  1. JascNet dijo:

    Buenos días, Marcheto.
    Anotados.
    Curiosidad especial por «señor Königsberg» y «Kentukis». A ver si me puedo hacer con ellos.
    Muchas gracias, un Abrazo.

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